viernes, 16 de septiembre de 2011

Leyendas Caribe

EL HOMBRE CAIMÁN




Esta leyenda se origina de la trágica muerte de una niña en Ciénaga en el Siglo XIX. Darío Torregrosa escribió hace años la ya conocida  leyenda histórica que se ha convertido en una danza que recrea lo sucedido.  Se dice de un grupo de pescadores con procedencia de las puntas de Gaira llegaron un día a Ciénaga, Departamento del  Magdalena y fundaron un barrio frente al mar, cerca a la laguna y mirando hacia los  manglares.  A este barrio llamaron Cachimbero. En una humilde casa de bareque y techo pajizo vivía el pescador Miguel Bojato, su  mujer Ana Carmela Urieles y su pequeña hija Tomasita. 
Un veinte de enero de San Sebastián y cumpleaños de Tomasita, el pescador Bojato,  bajo la sombra amiga de una enramada de palma de cocoteros comenzó la parranda.  En la tarde se acordó el clásico sancocho de gallina y la madre salió con la pequeña hacia el puerto de las mercedes, atracadero de los buques fluviales y que era mercado  común a compartir el bastimento (yuca, plátano, guineo), en un descuido la niña se fue  al agua.  Pescadores y  amigos buscaron por todo el caño para regresar con la fatal  noticia. 
La niña había desaparecido.  Dice la leyenda que un caimán se la comió.  El pescador  Bojato con lágrimas en los ojos recibió la noticia  y acabó con la parranda, la primera  noche de velorio estaba allí Juanita, hija del pescador Bojato fuera del matrimonio.  El  pescador saliendo de la alcoba al aposento al ver su hija exclamó de esta manera: 

“Hoy día de San Sebastián cumpleaños de Tomasita ese maldito caimán se ha comido 
a mijitica, hijita linda ¿donde esta tu hermana? 
Y Juanita contestó: el caimán se la comió.” 






OTra vercion de la leyenda del hombre caimán es :


Cuenta la historia que en El Plato, vivía un hombre al que le gustaba espiar a las mujeres cuando se bañaban desnudas.
 El deseo de tenerlas cerca sin que lo vieran lo llevó a pedirle a un brujo que le preparara una pócima que lo convirtiera en caimán, para poder navegar por el río sin ser visto.
 El brujo le hizo dos bebidas, una roja para volverse caimán y otra para ser nuevamente hombre.
La leyenda dice que un amigo lo acompañó y cuando lo vio convertido en caimán, dejó caer la botella que contenía la poción para volver a ser hombre. Sin embargo, unas gotas cayeron en su cabeza y por esa razón terminó siendo mitad hombre mitad animal.  Según algunos los pescadores aún se aparece en el río asustando a las mujeres hermosas y a las lavanderas.

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